martes, 5 de febrero de 2013

Y las piojas van creciendo...

Mi hija mayor ya tiene 3 años y 5 meses. Habla hasta por los codos. Está en otra etapa que tiene cosas lindas y difíciles como todas las etapas. Yo creo que estoy un poco menos paciente o un poco más exigente. Alguna de las dos o una mezcla. Será porque estoy puérpera, mal dormida. No lo sé.
Ella está divina. Sabe muy bien lo que quiere y lo que le gusta. Tiene días más fáciles que otros. Y aunque el mundo insista con que los celos son normales, nosotros no la vemos para nada celosa con su hermanita. Es muy dulce y mimosa. Le canta, le baila, le da besos. Si la escucha llorar o quejarse, sale corriendo al grito "Ya voy!!". La interpreta constantemente.
A veces, como les contaba, perdemos la paciencia. Es que si quiere puede ser muy demandante o intensa, como me gusta llamarle... En mi cabeza es difícil entender que hable tanto, que sea tan inteligente y que a la vez sea una nena todavía. Por ejemplo, cuando llora porque quiere jugo y estamos en el auto y no hay. Le explicamos de mil maneras que en 5 minutos llegamos, que en el auto no hay jugo, que me lo olvidé o que se terminó o lo que sea que haya pasado, y llora y llora... Ay Dios!!
Hoy me paso con la compu, estaba ella jugando y no podía solucionar algo, me pidió ayuda. Y yo no entendía qué hacer. Grito y grito. Yo estaba queriendo ayudarla, pero no me salía...
Por otro lado se nos caen las medias cuando dice cosas como "Qué lindo que creció la hermanita!" o "Yo la amo mucho" o "Gracias abuela por venir". Mi amoooooooooor, la quiero llenar de besos!
Ya no me deja tenerla tanto tiempo a upa y se queda mucho rato jugando sola.
Está dejando los pañales a su ritmo y a su manera. Todavía pide el pañal para hacer caca y las primeras semanas que decidió dejar de usarlos se hacía pis encima (después descubrí que estaba explorando lo que se sentía y quería ver el chorrito).
Tomó teta por última vez el 23 de diciembre del año pasado (2012). 3 años y casi 4 meses de teta. En tandem y todo... Feliz por todo ese tiempo que compartimos. No lo extrañamos ni nos sentimos raras. Encontramos otros momentos nuestros. Compartimos mates, juegos, cocinamos juntas. Esos años fueron UN REGALO PARA TODA LA VIDA.
Y ahora esta la otra chiquita, que crece súper rápido. Ya está aprendiendo a sentarse y probando algunas comidas. No puedo creer qué rápido pasa el tiempo!
SOY FELIZ CON MIS SOLES. LAS AMO!

3 comentarios:

  1. Que lindas! te entiendo tanto con la perdida de paciencia, Sofía es más pero también tiene esos momentos que no entiende razones y ya no se que hacer jejejeje.
    Cariños!

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  2. Imagino como ha de ser, el mío es un poquito mayor y siento que mi paciencia es más corta desde hacer un buen tiempo.
    Me encanta leerte y saber que todo va bien.
    Saludos.

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