martes, 27 de diciembre de 2011

Maldita navidad

No pasamos la navidad que soñábamos, realmente un fiasco. Nos juntamos con demasiada gente, todos llegaron tarde. Para mí TARDE es empezar a cenar a las 11pm y para mi hija más todavía. Si bien logré conseguir un pedacito de pollo para que vaya comiendo algo, todos saben que esa no es la solución, ya que después los padres no podemos comer tranquilos porque como ellos ya están llenos hay que salir a jugar. Y, por si todavía hay que aclararlo, en un mundo de respeto a los niños cuando el nene quiere jugar, se juega.

Había sólo 3 niños en la casa, una nena de 8, mi hija de 2 y una nena de 1. La de 8 y 1 adiestradísimas en LA ESPERA. Igualmente la nena de 8 no paraba de preguntar qué hora era y sus familiares directos le contestaban que Papá Noel ahí llegaba tarde… Mi marido empezó a apurar “el asunto”. Mi hija en un momento empezó a tomar teta y pensé que se dormía. Hasta la 1am no llegó Papá Noel que repartió un regalo a cada nena y se fue. El árbol se llenó de regalos. Las nenas miraron el árbol mínimo 20-30 minutos. Nadie podía tocar los regalos. Yo quería tirarme a buscar los que decían MARÍA y dárselos. El nivel de violencia era increíble. Matías, mi marido, decía “Vamos! Que los chicos no pueden esperar más!” y le contestaban con risitas “Los chicos no pueden esperar o los grandes???...”. Ay! Qué indignación! El nivel de tortura era increíble!! Y así está el mundo… Y, ¿pueden creer que cuando empezaron a repartir los regalos (tienen la costumbre en la familia de Matías repartirlos de a uno), no agarraban primero los paquetes de los chicos? No les miento. Matías había abierto tres y María uno solo. Me puse muy triste cuando María me dijo: “Todos para papá”.

Este imagen contempló mi hija DEMASIADO tiempo sin poder abrir sus regalos. Qué tul?


Así estuvimos, 2 horas abriendo regalos, porque de esa manera se hace muy largo. A las 3am aproximadamente María no daba más y decidimos irnos. Acá hacemos mea culpa los padres y asumimos que fue un error irnos sin saludar. Fue cruzar la puerta y mi hija parecía poseída. Lloraba, gritaba, me pegaba. Estaba tan sacada que hasta me arrancó la cadenita del cuello. No la podía subir al auto. Estaba ya pasada de hora, de estímulos, de energías de todo tipo… Matías la llevó hasta la esquina, para que tome aire, para que se calme, pero era acercarse al auto que se ponía re mal. Después le hice upa yo, apoyo su cabeza en mi hombro y ahí se empezó a calmar, pobrecita! Llegó a casa dormida, como era de esperar. Y yo agradecida de que falte un año para que se repita esta odisea. Igualmente, en teoría, el año próximo nos toca con mi familia, que suelen hacer las cosas más temprano. Pero ya estamos planeando estrategias para que esto no vuelva a pasar porque realmente la pasamos muy mal los tres.

9 comentarios:

  1. Ay nena... santa paciencia... una vez y no más!
    Yo también me he vuelto antes de tiempo y sin despedirme despues de pasar un día estresadisima en un ambiente antiniños, con horarios al revés, todo para adultos, al final mi niño despues de ser el objeto de adoración de no-se-cuantas personas con sus energías, sus colonias, sus "dame un beso", sus "a ver qué sabes hacer"... hasta las 4 de la mañana no paró de llorar. Y por la mañana me levanto y me encuentro la casa apestando a tabaco.. total, que maletas y para casa. Y es la ultima vez. Ala.
    Qué paciencia!
    Un beso guapa, no te sientas rara que estamos así muchas... cansadas y decididas a un cambio de actitud incluso en las reuniones familiares...

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  2. Ups. Qué tema ese de que queremos adecuar a los chicos a nuestros horarios y costumbres, sin pensar en lo que ellos quieren.
    El año pasado la Nochebuena fue más o menos así. Encima vino Papá Noel y mi sobrino que tenía un año y medio se asustó muchísimo. Mi gorda por suerte se había dormido antes de las 12. Después nos entregábamos todos los regalos, todos con todos y fue un quilombo.
    Este año decidimos hacerlo diferente. Papá Noel aparecería, pero tantearía el terreno, así que como los niños (mi sobrino de dos años y medio, mi gorda de dos y mi otro sobrinito de nueve meses) miraban medio atemorizados, Papá Noel dejó las bolsas con SUS regalos (el de los chicos, que habíamos armado una bolsa para cada uno donde todos iban depositando el regalo que le traían a cada uno) y se fue. Una vez que los chicos abrieron sus regalos y se entretenían jugando (menos el de 9 meses), cada uno fue a buscar su regalo y se lo entregó en mano a los demás, ya que el año pasado también había sido un lío porque nadie sabía quién el que le había hecho cada regalo y agradecía al aire. De todos modos, después apareció mi papá (que era el disfrazado de Papá Noel) y le preguntó a los chicos si había venido Papá Noel, que asustados le respondieron que sí, y que no les había gustado, jaja! Y mi papá no tuvo mejor idea que decirle: Ah, entonces le van a tener que devolver los regalos! Y mi sobrino se puso a llorar desconsoladamente! Entonces terminé retando a mi papá, diciéndole que se deje de joder con Papá Noel y de molestar a los chicos! Ay ay! Que jueguen con sus juguetes y que los dejen en paz. En fin, espero que la próxima la psen mejor...Te mando un beso!!!

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  3. Paola, definitivamente hubo una falta de criterio enorme para con los más pequeños y colateralmente para los adultos también. Que pena que las cosas se dieron así, tal vez yo me habría ido antes, ja soy alg malas pulgas a veces.
    Ojalá que el 2012 sea del agrado de ustedes.
    Saludos.

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  4. Ay Pao! Que garron lo que tuvieron que pasar! Una total falta de empatia hacia los niños... Nosotros tampoco tuvimos nuestra mejor nochebuena... No a tal extremo, pero tuve que lidiar con mi suegra retando a las nenas todo el tiempo porque "osaban" tocar los muñequitos del pesebre entre otras cosas (entiendase por "otras cosas" los miles de adornitos horribles y super rompibles que tiene por toda su casa. Ahora como se le hace entender a una nena de 17 meses que esos muñequitos se miran pero no se tocan? Por favorrrr! Y ademas de eso hubo una pequeña agarradita en un momento que me saco! Contando una anecdota de una amiga que se agarro una mastitis a los dos meses de ser mama y tuvieron que internarla , y ella contaba toda orgullosa que la beba era una "santa" porque se quedaba con la abuela sin ningun problema, sin llorar... WTF????? Ahi explote! Como puede decir que un bebe de 2 meses que no llora por su mama es un "santo"? Que pelotudez! Le dije que entonces su nieta era "la mas mala" del mundo...#sequedomuda
    En fin! Es la familia y hay que soportar algunas cosas no? :(

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  5. María, es verdad, hay que tener mucha paciencia!! Porque para nosotros es tan simple ponernos en el lugar de nuestra hija, pero evidentemente hay muchos adultos que no pueden ni se atreven a hacerlo! Gracias por el ánimo que me das.

    Gi, me parece que las fiestas son más para los grandes que para los chicos… Y yo que pensaba que era un día especial y mágico para los chicos, terminó siendo una película de terror. Los asustamos, los trasnochamos, los hacemos esperar… Un horror!

    Pame, si hubiese sabido que mi hija iba a irse de esa manera, trataba de irme antes. Pero también quise demostrar un poco de respeto a la “reunión familiar” y tolerancia, que es lo que tanto falta. Esperamos que la próxima se den las cosas de distinta manera. Por suerte tenemos tiempo para pensar distintas estrategias.

    Ay Bren! Qué mal! A mí me molesta mucho cuando las personas ponen un muñeco en la cara del nene y pretenden que ni lo miren, y encima los retan!. Y sí, hay que soportar algunas cosas, sobre todo cuando vienen de la familia.

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  6. Qué horror! si lo más divertido para ellos es abrir sus regalos y a jugar!! Creo que lo más práctico es abrir los regalos temprano (aunque no esperemos a media noche, ni que fuera obligación), o de plano que los niños abran sus regalos al día siguiente.

    Lástima que hayan pasado esta experiencia tan mala, ojalá que el próximo año sea mejor. Estar en familia y de fiesta debe ser un placer, no una tortura.

    Saludos!!

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  7. Realmente tuvisteis que pasarlo mal, no se yo si repetiría sabiendo lo que nos espera por muy familiares que sean, primero van los niños.
    En mi caso cenemoa a las 10, para mi gusto tarde, pero menos mal que la pitufa se durmió sin cenar nada de la mesa (sólo la teta) y tampoco vio el regalo de Papa Noel hasta el día siguiente.
    ¿Tanto cuesta tener en consideración a los más pequeños?
    Probrecita, terminaría reventada.
    Un abrazo

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  8. ¡Cuánta pavada social hay alrededor de todas estas fiestas!

    Y qué mal les hace a chicos y grandes esto de ir contra los horarios de todos los días, el ritmo natural y normal de la vida.

    ¿Comer a las 11:00 hrs?
    Será para que se haga todo en la nocturnidad, porque si no no parece divertido ni especial.

    Muchas otras sociedades lo celebran de día, los chicos se despiertan el 25 y abren los regalos, aunque no sé cómo dormirán con la excitación de la espera. Además hace días que les vienen calentando la cabeza por tele y en afiches publicitarios con Papá Noel: es lógico que no puedan ni quieran esperar...

    Difícil esto de las costumbres sociales y familiares de los míos y los tuyos cuando nace una nueva familia que tiene derecho a moldear sus propias costumbres y formas...

    Lamento que la hayan pasado tan mal, pero a veces eso enseña mucho y te muestra cierto camino a seguir y lo que realmente querés preservar.

    Yo con chicos más grandes tampoco la paso muy bien en estas fiestas... Es un exceso por donde lo mire que no logro encauzar.

    Un beso!

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  9. Bere, la verdad que sí, un horror. Esto nos sirvió mucho para aprender… Besos!

    Carol, aunque a algunos nos cueste creerlo, cuesta mucho tener en consideración a los niños… Porque esos adultos tampoco fueron comprendidos cuando fueron niños, y a veces se hace muy difícil ofrecer lo que uno nunca recibió. Trato de comprenderlo de esa manera… Gracias por el abrazo!!

    Fer, es verdad que esto nos enseñó mucho. Nos quedamos muy mal y queremos planear las próximas navidades de otra manera. Igualmente y lamentablemente tengo que aceptar, como vos decís, que las fiestas por donde se las mire son un exceso para los niños y también para los grandes… Besito!

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