miércoles, 7 de diciembre de 2011

El problema de las filosofías

Quisiera poder relajarme un poco más y que me importe todo un huevo. Pero a veces parece que tenemos que andar rindiendo examen en todos lados.

Hace años que tengo problemas con mi peso, más después del embarazo ya que engordé 32 kilos, y cada vez que me propongo cuidarme tengo que andar avisando que no puedo comer, que no quiero, que no insistan. Y empiezan con consejos de nutricionistas, que ALCO, que deporte, que salir a correr, que 2 litros de agua. AAAAAHHHHH!!! Yo no pedí ningún consejo y recibo miles. Además si alguien puede dar consejos de dietas soy yo. Me hice todas las dietas conocidas.

A colación les cuento que desde que nació María no pude bajar casi nada de peso, ninguna dieta me duraba más de una semana, no encontraba la fuerza de voluntad. Leyendo y leyendo sobre NATURALEZA es que me encontré con la manera de vivir de la macrobiótica y me sentí muy interesada. Pero ahí quedó todo…

Y la vida me llevó… El lunes pasado tuve entrevista con un orientador macrobiótico. Traje dos noticias, una mala y una buena. La mala: estoy muy mal. La buena: puedo hacer algo al respecto. Resulta que todas las medicinas, menos la alópata, trabajan sobre la salud, no sobre las enfermedades. Para cualquier médico, como no me corro de los parámetros “normales” no me diagnostican ni me curan. Sin embargo, tengo desorganizada la tiroides (durante mi vida me hicieron miles de análisis para encontrarme algún problema ahí, pero nunca encontraban nada), intoxicado el hígado y el riñón, problemas de intestino. Todo esto me trae problemas de contractura cervical y lumbar, miedos, malestares estomacales e intestinales y problemas respiratorios, que me dejan con muy poca energía.

El orientador me explicó que “somos lo que comemos” y que todo esto lo puedo mejorar si cambio mi forma de comer. ¿Me convence? Sí. Porque no quiero llegar a tener que recurrir a medicamentos o tratamientos más invasivos, quiero estar bien para mí, para mi hija, para mi familia, con más energías. Así que ya no pasa mi objetivo por bajar los kilos que aumenté durante el embarazo.

Me dio algunos consejitos, me recomendó libros y algunas comidas. Ahora tengo que hacer algún cursito de comida macrobiótica para estar más canchera y tener más variedad.

Tengo ganas. Porque lo veo como un aprendizaje, no como una dieta. Así que me permitiré en el camino errores porque así son los aprendizajes.

Lo hago para mí, por ahora… No quiero andar “persiguiendo” a mi hija. Este mundo nos ofrece tantas comidas coloridas, ricas y “sociales” que es muy difícil para un niño (y para los adultos también) escapar de todo. En el jardín, en un cumple, en una reunión. La solución sería salirme del mapa y buscarme un grupo de amigos macrobióticos. Jajajaja. Pero no quiero dejar a mis amigos =)

Entonces me pienso en el trabajo diciendo “No, gracias. No quiero torta.” y me imagino todas las excusas que tendré que poner y ni hablar si alguien ve la comida que te llevás a la boca! Empiezan las preguntas y preguntas… Me agoto de tan solo pensarlo. ¿Y cuando vaya a lo de mi vieja o a lo de mi abuela? Uf… ¡Qué situaciones!

Lo que más me molesta es que la gente pone todo lo desconocido en un rincón oscuro como de rareza o locura. Y no soy rara ni estoy loca. Además no voy a dejar de comer y estoy asesorada. ¿Por qué tengo que aclararlo?

Pienso: ¿por qué cuando nos juntamos con amigos el que come milanesa a la napolitana con fritas y huevo frito no es cuestionado y la que come ensalada sí? La respuesta: es cultural. Ir contra la cultura, contra lo común, da qué hablar. ¡Qué le vamos a hacer! Así que tendré que ponerle el pecho a cada pregunta y cada mirada extraña. Así como lo hago con el tema de la teta y con otras cosas más. Seguiré poniéndole el pecho al asunto… A veces hablando como algo natural para mí, otras veces callando y otras veces contestando lo que la gente quiere escuchar. Es lo que hay, señoras y señores!! Paciencia!!

12 comentarios:

  1. Amiga! a mi tambien me encontraron re tarde el tema de la tiroides! puede que me esté pasando desde el parto de Coco, y me lo diagnosticaron recien hace 9 meses. Claro, estar cansada, con sueño, sin energia y malestar de panza no es "estar enfermo" asi que los medicos ni bolilla. Si la necesitas, mi endocrinologa atiende en Mitre y French, y es muy buena, como doctora y como ser humano. Me debés contarme toda la entrevista! pero con suerte el sabado nos vemos y le damos a la lengua. Y con respecto a la cultura, bue, que le hace una raya mas al tigre (por que los de las manchas son otros). Ya estamos acostumbradas a andar justificando todo lo que hacemos, explicarnos y tantos etceteras.
    de última, no comes por la tiroides. Total, nadie va a saber que no te dieron ninguna dieta especial jeje

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  2. Gracias Mica por tu ofrecimiento! Pero es que no me da mal la tiroides en los análisis, entonces los médicos convencionales no me sirven en estos momentos. La tengo "desorganizada" más bien como dirían los médicos orientales...
    Espero encontrar escusas y respuestas graciosas como hago con la teta. A veces contesto con una repregunta "qué te deja más tranquila que te conteste?" jajajaja.

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  3. Ah, si, te entiendo. Y que te recomendó para eso? capaz tambien lo podria investigar yo. Aunque en mi caso, de la pastillita no me salvo ya

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  4. Hola Pao!! Ay, viste? Todo lo que no es igual a lo "culturalmente aceptado" o lo que hace el rebaño (muchas veces sin pensar) es tildado de rareza y locura! Lo bueno es poder preguntarse por qué hacemos las cosas y por qué comemos lo que comemos. Es cierto que con los chicos no podés ser tan extremista. Pero sí que la mayor parte del tiempo coman relativamente saludable, no? A mí también me gustaría comer un poco mejor, pero me está costando. No tanto por una cuestión de peso, porque en sí me quedaron unos 2 kilos del embarazo, pero sí porque no me siento del todo bien!!! Debo tener el intestino, el hígado y todo medio intoxicado!No puedo dejar las harinas ni las azúcares durante las mañanas y tardes!!!! En fin, suerte!! Al que no le gusta que coma lo que quiera...jiji!
    Besos!

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  5. Mica me recomendó muchas cosas. La más importante cambiar la forma de comer. Nada de azúcares ni harinas blancas. Nada de leche de vaca y derivados. Cereales integrales. Verduras cocidas sólo algunas. Casi nada de frutas, sólo una manzana cocida cada tanto. Nada de gaseosas, mate, café. Pero eso según todo lo que me pasa, no me acuerdo qué era para la tiroides. Sorry!
    Y después me dio varios té que tengo que aprender a hacer. Uno para media mañana y media tarde, otro para después de las comidas.
    Lo que sí me dio para la tiroides es un ejercicio. Tengo que pisar una pelota pequeña (tipo la del mouse viejo) durante 3 min. La tengo que poner debajo del hueso ese redondo que hay debajo del dedo gordo. Ay otro día te muestro porque es difícil de explicar! Je. Si duele es sinónimo de que andan mal, una vez que me empiecen a funcionar mejor, no me va a doler más...

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  6. Gi, tal cual lo de los chicos. Yo trato de ser lo más sana dentro de lo culturalmente posible. Por ejemplo, María nunca comió un caramelo ni tomó coca, pero ya no tiene vuelta atrás con el helado! Le encanta!! Encima yo quisiera que comiera de frutas (por el tema de los lácteos), pero ella ya pide de chocolate. En esas situaciones yo la dejo... No sé si estará bien o mal, pero no me sale andar diciéndole que no a todo y cambiándoselo por una galleta de arroz. =)
    A María en el jardín le ofrecen galletitas dulces que en casa se llaman "las galletitas de papá", y la verdad no puedo hacer nada... Para el almuerzo yo le mando comida que preparo yo y ya saben que no quiero que tome leche. Eso es lo más que puedo pedir. Imaginate que las mamás que tienen nenes con alergias a veces no pueden hacer nada, yo menos...
    Mirá si no querés o no podés dejar las harinas o el azúcar lo mejor es comprar azúcar rubio o integral orgánicas, y harina integral. Tienen menos químicos, son más sanas.
    Eso hago yo en casa, de lo peor trato de comprar lo mejor. Pero sé que el azúcar no lo puedo hacer desaparecer de la alacena...

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  7. Me siento muy identificada con vos en esto, Pao.

    Yo siempre tuve fluctuaciones de peso, siempre más bien para arriba...

    Tengo que hacer la dieta CDH ("Cagarme de hambre") para lograr verme con la cara chupada, como si estuviera enferma, y el resto sigue rechoncho... Y también me estudiaron por tiroides varias veces, pero nada: lo mío son los genes. Y los embarazos contribuyeron aún más.

    También pienso que vivimos en una sociedad contradictoria: por un lado, todo lo festejamos comiendo chatarra, y por el otro, "hay que" estar flaca, porque si no, no sos sana ni aceptable socialmente.

    A mí lo que me funciona es el equilibrio, comer de todo pero con mesura, y hacer ejercicio, pero no siempre se logra, porque también como por ansiedad, por aburrimiento, etc...

    Ojalá te funcione la macrobiótica, y sí: nos tenemos que tener paciencia, muucha paciencia!

    Un beso, y gracias por el premio, Pao!
    Ya lo voy a poner en el jarro en cuanto tenga un tiempito.

    Beso grande!

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  8. Gracias Fer! Me siento re importante cuando me leés. Te siento una mujer muy sabia ;)

    Te entiendo porque siempre tuve que hacer la misma dieta también! Jajaja. Lo bueno de la macrobiótica es que creen en los platos equilibrados pero no DE TODO como nosotros entendemos "de todo"... Así que la costumbre va a ser difícil. Igual estuve leyendo algunos testimonios y la gente que lo hizo dice que a pesar de que al comienzo es duro, se sienten muy a gusto. Ya veremos cómo me va a mí en este aprendizaje...

    Tal cual! La gente te dice qué linda cuando estás flaca, pero cuando te llevas el tupper con un tomate a una fiesta te dicen "Pero comé un pedacito.... Qué te va a hacer?" Qué ironía!!

    De nada!! BESOS =)

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  9. Uy de tiroides, de isulino resistencia, de fracaso en dietas... de eso harto yo, jaja.
    Paola, tú te conoces mejor que nadie y te preocupas por tu salud, eso es bueno.
    Cada uno se hace la dieta que quiere o que puede.
    Lo más importante es recuperar la vitalidad, la energía. Lo del pie me gustó seguro que a mi me va a doler y daré un grito que me van a escuchar hasta los vecinos.
    Saludos.

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  10. Ay Pame ojalá pudiese decirte bien dónde es el punto... Aunque sospecho que si buscás en internet los puntos de reflexología debe aparecer, no?

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  11. Uf, Pao: la sabiduría viene con los años... sólo es cuestión de esperarla! Otra ironía de la vida: nunca tenemos lo que más necesitamos cuando hace más falta...

    Besote!

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  12. Ay Pao...No se nada de estos temas, asi que no puedo aportar mucho...Yo siempre hice la dieta de LQV (lo que venga) jaja!
    Fuera de joda ahora: Es una cagada tener q estar justificando y explicando todo lo que hacemos, pero ya estamos acostumbradas o no? Ademas es por tu salud! Lo que importa es que vos te sientas bien de nuevo! Ya nos iras contando... Un beso grande!

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