miércoles, 27 de julio de 2011

En casa, colechamos :)




Extractos de la investigación realizada por el antropólogo James MacKenna (EEUU) sobre hechos que muestran porqué el contacto intenso y prolongado, el sueño compartido durante la noche y la lactancia, son tan importantes para la salud materna e infantil.

"Estas necesidades (las del bebe) son en resumidas cuentas, una lactancia totalmente a demanda, y un contacto físico tanto durante la noche como durante el día."

"Winnicott dice: ‘Un bebé sólo, eso no existe; lo que existe es un bebé con alguien’. La lactancia y el dormir cerca de la madre, al proporcionar una vigilancia amorosa y protectora, son quizá las prácticas del cuidado de las criaturas que mejor expresan esta verdad."

"El sueño compartido -el hecho de que madre y criatura duerman la una junto a la otra- constituye el contexto evolutivo del desarrollo del sueño en el bebé. Hasta muy recientemente, para las criaturas recién nacidas, era un pre-requisito para su supervivencia. Sigue siéndole para la mayoría de los pueblos contemporáneos excepto para la población occidental industrializada. En la medida en que el cuerpo del bebé humano continúa estando adaptado únicamente al cuerpo de la madre, el sueño compartido con las tetadas nocturnas sigue siendo importante desde el punto de vista clínico, y puede potencialmente salvarle la vida. Esto está ligado al hecho de que los humanos son los mamíferos que nacen más profundamente inmaduros (el cerebro del bebé sólo es un 25% de lo que será su volumen adulto), su desarrollo es el más lento, y es el más dependiente durante un periodo de tiempo más largo, en lo que se refiere a sus necesidades nutricionales, sociales, emocionales, y a la necesidad de ser transportado. De hecho, llevar, cuidar, o acariciar a un bebé, emitir un olor y respirar a su lado, induce en el bebé un aumento de su temperatura, una baja en la duración de su llanto, una variabilidad más importante del ritmo cardíaco, menos apneas, un nivel de stress más bajo, un mayor almacenamiento de glucosa, y un mejor crecimiento cotidiano."

"En consecuencia, todo estudio que tenga por objetivo comprender los ritmos ‘normales’ del sueño de la criatura humana, y que no tenga en cuenta el rol vital del contacto nocturno en forma de lactancia y de proximidad de la madre, debe considerarse inadecuado, engañoso y/o fundamentalmente sesgado."

"Un estudio realizado sobre estudiantes ha constatado que los chicos que habían dormido con sus padres-madres desde el nacimiento hasta los 5 años, tenían una imagen de ellos mismos significativamente mejor, manifestaban menos sentimientos de culpa y menos ansiedad, y tenían relaciones sexuales más frecuentes. Los chicos que habían compartido el sueño entre los 6 y los 11 años también tenían una mejor imagen de sí mismos."

"Indiscutiblemente, compartir el sueño parece que favorece la confianza en uno mismo y la intimidad, quizá porque refleja una actitud de aceptación por parte de los padres y madres."

"Despertarse por la noche es sólo un problema para los padres-madres que esperan que su criatura duerma durante toda la noche."

"Ha sido solo a partir del siglo XX básicamente, y en un número relativamente pequeño de culturas, que los padres y madres y los profesionales de la salud se han empezado a preocupar por la manera en que habría que hacer dormir a las criaturas. Y son sólo las culturas occidentales las que ‘enseñan’ a dormir a los bebés, y a hacerlo solos y sin contacto con los padres-madres. La mayoría de las culturas dejan simplemente que la criatura duerma cuando tiene ganas de hacerlo."

"Cuando el sueño compartido sobreviene en un contexto de relaciones sociales sanas, los bebés y los niños y niñas que se benefician del mismo son más, y no menos, independientes; cuando crecen, tienen un sentimiento más fuerte, y no más débil, de su identidad sexual, y son capaces de sobrellevar mejor el stress."

"Una lectura objetiva de los datos recogidos por el CPSC nos lleva a una conclusión muy diferente de lo que habitualmente se dice: ninguna criatura debería dormir lejos de la supervisión y la compañía de una persona adulta y responsable."

"Por todas estas razones, ni las agencias gubernamentales, ni las asociaciones de fabricantes de cunas, ni las autoridades médicas, que en gran medida se han dejado llevar por sus preferencias personales y sus ideologías científicas, no deberán nunca negar a las madres-padres y a las criaturas lo que naturalmente desean hacer, que es dormir y alimentarse los unos junto a los otros."

Para una versión más completa ver en el blog de Ile, “La criatura que duerme sola es una novedad histórica”.

1 comentario:

  1. Como te decia hoy, que loco tener que reividicar, explicar y defender tanto algo que nos nace por instinto.

    Que se curen todos los bebus para el sabado!!

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